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viernes, 21 de octubre de 2011

Cómo aprender a estudiar

Publicado por Hilda Fingermann el 13 de octubre de 2011

Estudiar significativamente implica poseer ciertas capacidades básicas: lectura comprensiva, capacidad de concentración, autoconocimiento del estilo cognitivo que en cada estudiante prevalece (si le resulta mejor ver, escuchar, graficar), manejo de técnicas de estudio, habilidad para programar, entre otras. Esta serie de aptitudes si bien requieren ciertas potencialidades naturales, son todas perfectibles a través de la práctica y el deseo de superación.

Quien no posee lectura comprensiva, será incapaz de desentrañar el sentido del texto que pretende aprender, y por lo tanto será tarea vana leerlo una y otra vez, pues sólo se conseguirá “repetirlo como un loro” como vulgarmente se denomina al aprendizaje por repetición, y pronto será olvidado. El que no aprendió a leer entendiendo siempre está a tiempo de lograrlo, aunque obviamente cuanto antes se inicie en esa técnica, antes se alcanzarán los resultados satisfactorios.

Se debe primero leer todo el texto, y luego de comprender de qué se trata, ir haciéndolo párrafo por párrafo, con un diccionario al lado si es necesario, dedicándole el tiempo indispensable para poder reproducir lo que dice con nuestras propias palabras (parafraseo). Una vez que entendimos lo que el autor quería transmitirnos debemos reconocer las ideas principales y subrayarlas, haciendo idéntico procedimiento con los párrafos siguientes.

Con esas ideas principales, elaboraremos un cuadro sinóptico, y luego un resumen o preferiblemente, una síntesis.

Recomendaciones: no nos quedemos con el cuadro sinóptico solamente para el repaso, pues tenderemos a memorizarlo, debemos también añadir el repaso de la síntesis. Tratar de exponer lo aprendido (si el examen es oral, verbalizándolo; si es escrito, plasmándolo en un papel) pues muchas veces nos parece que entendimos pero no podemos expresarlo. Esto significa que aún falta otro, u otros repasos.

Por último tratar de ejemplificar, para aplicar lo teórico a casos concretos

Aprender a Aprender

Aprendizajes Para La Vida: Aprender A Aprender

Autor: Lemmy Solano

APRENDIZAJES PARA LA VIDA

Aprender a Aprender

El proceso curricular desarrollado en cada una de las diferentes áreas y especialidades técnicas que integran nuestro plan de estudio, tiene en cuenta aprendizajes integrales como aprender a aprender, aprender a ser, aprender a hacer, a prender a creer y aprender a convivir. Estos aprendizajes permiten la vivencia de los criterios evangelizadores, propios del estilo pedagógico salesiano, que hacen del Centro Don Bosco una Escuela, un Taller, una Parroquia, un Patio y una Casa que preparan para la vida.

La coordinación académica consciente de la importancia del currículo centrado en aprendizajes para la vida, ha iniciado desde el espacio de “Los Buenos Días” un plan formativo que se desarrollará bimestralmente con la finalidad de socializar a los estudiantes cada uno de los aprendizajes del currículo del Centro Don Bosco, para que integren estrategias de mejoramiento académico.

APRENDER A APRENDER

En muchas ocasiones en la vida manifestamos que la experiencia nos ha dejado conocimientos que nos permiten seguir luchando por aquellos ideales que deseamos hacer realidad. Con este tipo de afirmaciones entendemos que hay personas que han sabido integrar en su vida saberes, conocimientos y han desarrollado habilidades que les permiten desempeñar una función. Este tipo de aprendizaje autodirigido y automotivado por la misma persona es lo que podríamos denominar  aprender a aprender, es decir la capacidad que tiene cada persona de integrar en su desarrollo de vida capacidades, valores y conocimientos que le ayudan a seguir creciendo personal, familiar y profesionalmente.

Este tipo de aprendizaje lo denominamos autónomo, porque es el mismo sujeto quien sintiéndose protagonista de su propia formación orienta sus motivaciones cognoscitivas e intelectuales a la consecución de saberes para la vida. Desde este punto de vista, entendemos por aprendizaje autónomo el proceso que le permite al estudiante ser autor de su propio desarrollo cognoscitivo, escogiendo de manera personal las estrategias, los recursos, las técnicas y los momentos que considere pertinentes para aprender y poner en práctica lo que ha aprendido.

Este protagonismo asumido por cada persona se direcciona desde una autoformación concretada en: aprender a educarse, a pensar, a querer, a decidir y a obrar por sí mismo, de manera consciente e integral. Este obrar de manera consciente e integral, hace referencia a la MOTIVACION, que es desarrollada por quien aprende, pues la motivación  es el resultados del convencimiento personal y no debe reducirse simplemente a el gusto o satisfacción que se siente cuando se percibe algo agradable. En este sentido,para que el aprendizaje autónomo sea sostenibles, es necesario que nazca desde el interior de cada individuo (motivación intrínseca) y es el resultados de motivos o móviles que son personales, pues nadie motiva a nadie, cada uno se motiva con base en sus propios resultados y en la conciencia que tenga de ellos para alcanzarlos.

Este aspecto de la motivación en el aprendizaje, es fundamental, pues a través de la automotivación se da un aprendizaje integral que involucra la dimensión afectiva, la voluntad y no solamente el desarrollo intelectual o cognitivo, sino que este se da desde la interactuación con la motivación y la voluntad para querer aprender.

Desde esta perspectiva, al vincular la motivación en el aprendizaje, es involucrar más integralmente al sujeto protagonista de la formación, pues él aprendiz es quien se autoregula y se autodirecciona en el proceso de aprendizaje desde la formulación de metas, planificando su actuación y se autoevalua desde el registro de conductas observables o criterios prefijados, que buscan la autorealización personal, alimentada por valores. Uno de los valores que desarrolla de manera particular la autonomía es la responsabilidad.

La autorregulación del aprendizaje implica un modo de aprender independiente y activo regido por objetivos y metas de propios; supone el dominio y aplicación planificada y adaptable de recurso  de procesos, referidos a estrategias metacognitivas, cognitivas y proceso de dirección y control de esfuerzo, así como de componentes motivacionales, que permiten mejorar los resultados.

Este interés personal de un individuo por aprender por sí mismo, hace que la persona se capacite y se pueda vincular con mayor fácilidad al mundo laboral actual en el cual se requiere de personas que tengan la capacidad de aprender continuamente. Una persona que pueda autorregular su aprendizaje, está intrísecamente motivado, se auto-dirige, se auto-monitorea y también se auto-evalúa, es una persona flexible que se adapta a los cambios que le propone el contexto en el cual se desenvuelve.

El proceso de aprender a aprender, de autorregulación, de autogestión de los recursos cognitivos y metacognitivos, nos conduce a la concepción  de una persona activa, constructiva, emprendedora y verdadera protagonista de su formación.

/educacion-articulos/aprendizajes-para-la-vida-aprender-a-aprender-985164.html

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